Delitos de honor patrio


Herbert Buren*, de 17 años de edad fue ejecutado el amanecer del 18 de Julio de 1915, por su propio ejercito, el británico. Su delito: abandonar su puesto para hablar con otro compañero que acababa de perder un familiar.

El tribunal (por llamarlo de alguna forma) que lo juzgó, justifica así su sentencia:"La pena capital es el único medio para frenar las deserciones".

Durante la primera guerra mundial el ejercito británico asesinó a 306 de sus miembros, sólo dos de ellos eran oficiales y de bajo rango.

El 8 de Noviembre de 2006, casi 100 años después, Isabel II, legítima representante actual de los asesinos de Herbert, ha "perdonado" a sus 306 víctimas. Como se puede ver, el británico es un ejercito justo y honorable.

En el mismo periodo de tiempo y con casi el doble de tropas, los alemanes mataron a 50 de sus soldados y un ejercito tan poco dado a gestos humanitarios como el yanqui, "sólo ha ejecutado a uno de sus miembros desde 1860.

Gracias majestad, por no perdonarnos.

* Lourdes Gómez: El País, 26/11/06, Por el honor del soldado Buren.

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